Mascarillas para embellecer y proteger tu piel.

En estas épocas de fiestas, es probable que tu piel sufra un poco por las desveladas, es por eso que en ASPID PRO te recomendamos recurrir a las mascarillas para proteger y recuperar el aspecto saludable de tu piel.

Las mascarillas se han usado durante toda la historia de la humanidad, en la antigüedad recibían el nombre de “cataplasmas” y se elaboraban machacando vegetales y frutas, así como sustancias fermentadas de la leche, arcillas, aceites, etc.

En el área cosmética se les ha designado con el nombre de “mascarillas” a las mezclas que se aplican en la cara o en el cuerpo con fines estéticos. Su objetivo principal es mejorar la apariencia y lograr que regrese la textura e hidratación que la piel va perdiendo con el tiempo.

Éstas se colocan en capas regularmente espesas, y son de diferentes tipos y texturas, dependiendo de su formulación. Algunas se adhieren a la piel, otras se plastifican.

Para la formulación de la mayoría de las mascarillas, deben mezclarse sustancias base y sustancias activas o sustratos, que pueden ser plásticas para mejorar la consistencia y el manejo de las mismas.

Las sustancias base se refieren al material del cual están hechas, son caolines, coloides, bentonita, arcillas, parafinas o sustancias vegetales y animales. Estas sustancias pueden combinarse entre sí en diversas proporciones, según los fines requeridos para cada tratamiento.

Por otro lado, las sustancias activas son los elementos que actúan sobre la piel. Dependiendo del fin de la mascarilla, cosmética o de tratamiento, es el activo que se utiliza.

A todas las mascarillas comerciales se les deben incorporar sustancias antioxidantes y conservadoras, para evitar la fermentación o la oxidación de la fórmula y sus componentes.

Antes de aplicar cualquier mascarilla se debe de tener muy claro el tipo de piel en el que va a ser aplicada, y el fin de la misma, ya que únicamente así se logrará el objetivo deseado.

Al ser productos cosméticos completos, deben asegurarse ciertos parámetros para su aplicación. Primero que nada, hay que tener un adecuado diagnóstico de la alteración inestética a tratar, luego hay que saber preparar la piel de la zona para su aplicación, y por último, tener claros los efectos que se pretenden lograr.

Ahora que conoces un poco más al respecto, ¿planeas aplicarte alguna mascarilla? Si es así, recuerda que en ASPID PRO contamos con una extensa variedad, consulta con tu cosmiatra para que te recomiende la más adecuada a tu tipo de piel.