Los beneficios que brinda la Aromacología son enormes para el cuerpo y la mente, es por eso que le llamamos “La psicología del aroma”.
Un aroma puede cambiar tu estado de ánimo, penetra por la nariz y llega hasta el hipotálamo en el cerebro, transmitiendo información agradable o desagradable, activante o relajante… consiguiendo transformar nuestro contacto con el ambiente. Basados en este principio, los científicos han desarrollado aromas que estimulan nuestros sentidos, generando determinados efectos. Es justo aquí donde la Aromacología ha encontrado lugar en el campo de la cosmética.
La Aromacología es la ciencia que estudia el efecto de las fragancias sobre el cuerpo y la mente. Se fundamenta en la investigación de cómo los aromas pueden usarse para inducir estados de ánimo más placenteros y que sean acordes con el medio ambiente en que se viertan. Si bien la Aromaterapia se emplea terapéuticamente, la Aromacología, sin llegar a esa profundidad, tiene como objetivo estimular el comportamiento del ser humano.
Ayuda a la regulación o equilibrio de los Sistemas Nervioso Autónomo, Endocrino e Inmune, los cuales son afectados por factores de la vida diaria. Al regularse estos Sistemas, decimos que entran en homeóstasis (equilibrio).
Con el uso de la Aromacología se pueden generar estados de ánimo específicos y dirigidos dentro de tu cabina cosmiátrica, SPA o negocio. De esta manera puedes inducir un estado activante, de relajación, drenante o purificante en tu cliente, que lo haga sentirse satisfecho de tus servicios profesionales y volverte a buscar. Esta sensación podemos continuarla en casa con el uso de aromas en splash, que le permitirán al cliente auto-estimular sus sentidos a través del recuerdo olfativo.
Los aromas en el ambiente con efectos psicológicos se emplean continuamente en el ambiente laboral y van de acuerdo a la hora del día. También en tu cabina o negocio los puedes aplicar al cliente para que se vaya relajado o más activo, según convenga.
A continuación te presentamos algunos tips de ASPIDPRO para el uso de los aromas a las diferentes horas del día:
Para comenzar el día, puedes usar un aroma cítrico o de bosque. A media mañana, emplea un aroma floral para estimular la concentración. Al medio día, te recomendamos un ambiente de especias, que incita al apetito. A media tarde prueba un aroma reanimante contra la somnolencia, como la menta. Cerca del fin del día, propicia un ambiente de serenidad con lavanda y cítricos. Y finalmente para terminar la jornada, emplea un aroma vivificante como la salvia.