La piel grasa, gruesa o compacta se observa en personas con predominio constante o transitorio de la secreción grasa, y presenta características especiales de untuosidad y brillo. Es un tipo de piel que se observa luego de la adolescencia. Generalmente está bien hidratada y presenta buena resistencia frente a los agentes externos, su textura es gruesa y tiene el poro dilatado, se siente pegajosa al tacto.
En la piel grasa se ven reflejados factores internos que afectan considerablemente la apariencia de las personas y que favorecen de manera importante a la presencia de bacterias, lo que puede desencadenar en una afección grave, como es el acné .
La palabra acné proviene del vocablo griego “akme”, que significa punto de elevación. Desde el punto de vista médico se considera al acné como una enfermedad del folículo pilo-sebáceo en la que se desarrollan los siguientes factores :
- Aumento de la secreción sebácea
- Obstrucción del conducto pilo-sebáceo
- Funcionamiento anormal de las bacterias del conducto pilo-sebáceo
- Inflamación
El acné se manifiesta en piel grasa cuando las glándulas sebáceas generan más secreción de la que la piel es capaz de eliminar por descamación, entonces se forman tapones de grasa en los folículos y comedones cerrados (puntos blancos), que luego evolucionan a comedones abiertos (puntos negros), también conocidos como espinillas.
Al acné se le considera como una de las alteraciones inestéticas más graves y que afectan a la autoestima de quien la padece, pero puede ir mas allá de esto, ya que si no es tratado de forma adecuada, puede dejar lesiones definitivas, lo que conocemos como secuela cicatricial, que puede ser muy notoria, dependiendo de la forma que se vio afectada a la piel en su momento.
Es muy frecuente en los adolescentes, sin embargo, puede aparecer a todas edades. Los tratamientos cosmetológicos son muy eficaces, partiendo de la base de la higiene y el control de la secreción sebácea. Para ello ASPID PRO cuenta con la línea jüng , de la cual hablaremos en el siguiente posteo.