Los golpes, problemas dolorosos en la piel
Inevitablemente cada uno de nosotros hemos sufrido algún tipo de golpe o contusión al caminar o realizar ejercicio, incluso las mujeres, con el uso de tacones, algunas veces sufrimos de esguinces leves en tobillos.
El término correcto para referirnos al daño ocasionado por un golpe es “hematoma” y se debe predominantemente a la acumulación de sangre por ruptura de vasos sanguíneos, así como de líquido extracelular. Los hematomas pueden ser subcutáneos (localizado debajo de la piel), intramusculares (dentro del músculo) o periósticos (cerca de alguna superficie ósea).
Los principales síntomas son dolor, inflamación y cambios en la coloración en la piel, de inicio rojizo que con el paso de los días se torna hacia un color rojizo más intenso hasta tomar una coloración violácea (debida a la acumulación de sangre coagulada) y posteriormente verdosa (proceso de reabsorción de la misma).
Normalmente recurrimos a masajes desde muy simples, o actualmente masajes deportivos. Hay una gran variedad de productos en el mercado que nos ayudan a disminuir la inflamación y el dolor que la lesión ocasiona, incluso de forma casera se recurre a la aplicación de ungüentos o emplastos cuyo efecto busca que mejore o alivie de forma rápida y eficiente las molestias.
El tiempo de resolución de un golpe depende de su localización y extensión, así como de la fragilidad capilar que cada uno de nosotros presenta, normalmente el tiempo varía de 7 a 15 días. Es importante valorar la extensión y lo normal será que el dolor vaya con el transcurso de los días en remisión.
TIP: Coloca compresas frías o hielo en la zona lesionada para disminuir las molestias, nunca apliques de forma directa el hielo sobre la piel ya que podemos provocar una quemadura en la piel por frío.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y cumple funciones esenciales de protección frente a agentes externos como los rayos solares, las radiaciones nocivas y los cambios de ambiente. Mantenerla sana y bella requiere una hidratación constante y el uso de productos cosmecéuticos formulados con activos que ayuden a reforzar su barrera natural. La humectación diaria, tanto facial como corporal, es la base de cualquier rutina de cuidado, ya que una piel bien nutrida responde mejor a las agresiones cotidianas y conserva su luminosidad con el paso del tiempo.
Un hematoma es la respuesta natural de la piel ante un golpe o contusión, y aparece cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos y se acumula sangre debajo de la superficie. Para disminuir sus efectos es importante actuar con prontitud, aplicar frío de forma controlada en las primeras horas y, posteriormente, recurrir a productos tópicos que favorezcan la circulación local. Una crema formulada con activos adecuados puede ayudar a acelerar la reabsorción del color y a reducir la sensación de molestia, integrándose como parte del tratamiento posterior al incidente.
El uso de aceites esenciales y agentes humectantes en la rutina diaria contribuye a mantener la piel en óptimas condiciones, especialmente cuando se ha visto expuesta a golpes, fricción o presión. Estos elementos ayudan a preservar la función barrera y aportan flexibilidad, reduciendo la aparición de marcas visibles. En el rostro, donde la piel es más fina y sensible, la atención debe ser mayor, aplicando productos ligeros que hidraten sin obstruir y que favorezcan la producción natural de colágeno para prevenir arrugas y manchas con la edad.
La protección solar es indispensable para evitar el daño que los rayos ultravioleta ocasionan en la piel a lo largo del año. Un buen tratamiento anti edad incluye el uso diario de un protector de amplio espectro, preferiblemente con efecto humectante, que forme una capa ligera sobre el rostro y el cuerpo. Recordar que la exposición innecesaria aumenta los radicales libres y acelera el envejecimiento prematuro, por lo que aplicar el producto de manera generosa y renovar su aplicación es una práctica sencilla con beneficios duraderos para la salud cutánea.
Contar con una línea completa de productos para el cuidado facial y corporal permite atender cada necesidad según el tipo de piel y el momento del año. Los geles refrescantes, las cremas de textura ligera y los tratamientos específicos para manchas o brotes forman parte de un esquema integral que puede complementarse con atención profesional en cabina. La información clara sobre los activos incluidos en cada formulación ayuda al cliente a tomar decisiones acertadas, asegurando que el proceso de aplicación en el hogar sea tan efectivo como el servicio recibido en un entorno profesional.
ASPIDPRO ESTÁ CONTIGO